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MITOS

Leokina Qhocha

 

LEYENDAS

P'utusi Orqo

Kachi

Wari

Thaqo

Surimana

Inkaj Munasqan

Layqasqa Chhalana

Sara Chojllu

Para

Inkawaqana

Tanga Tanga

Telesita

Wak'ayasqa Sipas

Guatavita Qoya

 

CUENTOS

Qori Chujchita

Supaypaj Wawasnin

Atoj Antoño

Kuntur

Chullpa Tullu

Tiri

Jukumari

Duikwan Mitschawan

Lari-Lari

Ch'useqa

Tigre Runa

Mayupi Kaj Wañusqa Killa

 

CUENTOS CON MORALEJA

Llant'eroj Hachan

Wañuypatapi Chajra Runa

Kawsayninchik

Luqt'u Kayqa Allin

 

TESTIMONIOS

Qhoyas Llank'ay

Tiay Prima

Tata Pukara Fiesta

 

RELATOS HISTORICOS

Malagüero

Tumbez-Tunupa

 

ENSAYO

Campo Kausay

 

 

MITOS

Leokina Qhocha

Este texto constituye el mito de origen de la nación precolombina Cañari del Ecuador. El título significa "El lago Leoquina". Relata los siguientes sucesos:

Una serpiente gigante nació del lago Leoquina. A su vez esta serpiente procreó a los seres humanos. Luego ella les enseñó la civilización. Después de un tiempo, unos hombres malos enfadaron a la serpiente, quien reactionó con atacarles a todos los seres humanos. Los seres humanos recurrieron al lago Leoquina por ayuda contra su madre la serpiente. El Lago le ató a la serpiente con sus ríos y la enterró en el fondo del lago. Así los hombres podían gozar de paz y fraternidad entre sí otra vez. Este mito explica la costumbre antigua de ofrendar a los lagos.

Aquí sigue una traducción al quichua ecuatoriano:

Liukina Kucha

Kay Ecuador llaktapi rukukunaka willan kashna:

Ancha ancha ñaupapachapi, nin, karka shuk manchanaypa hatun amaru; kay manchanaypak amaruka llukshimushka karka shuk Liukina nishka kuchamanta.

Ñukanchik runakunata kay amaruka wacharka. Paypak wiksamanta llukshimurka warmikuna. Ñauparak karikuna llukshimurka, katipi warmikunaka.

Kay amaruka yachachirka runakunata chakrakunata rurana, chaki yapunatapash rurachirka. Warmikunamanka kurka Mama Ninata, paypak kununakunata katishpa runacunaka kallarirka wayramantawan tamiamantawan katari chukllakunapi.

Shuk puncha, shuk mana alli runakuna, mana allikunata ruraskamanta, piñachirka amarutaka; chaymanta paypak ruashkamanta piñarishpa kallarirka runakunata wañuchi, paykunapak chakrakunata puchukachi paypak venenoyuk kirukunawan manchanaypa hatun ancha sinchi chupawanpash, maykanmi hakanninashina karka. Ayllukuna chinkarka, chay runakunata pimi mana amarumanta mitikurkachu, llakilla amaruka wañuchishka karka.

Chaykipa chay runakunaka kuchamanta mañarka jarkachun. Kutin Mama Liukinaka, paykunamanta llakishpa, yanapayta mañarka puyukunamanta wayrakunamantapash. Shuk ancha piña makanakuy karka; kuchapak yaku chirpuyarishpa timpuhurka shuk manchanaypak kaparishkawan; chaymanta kinkraykunamanta shitarishpa panpakunata pukrukunatapash huntachirka...

Shuk puncha, piña yakukunawan waskakunawanshinalla, ancha hatun piña yakukunawan Mama Liukina watarka paypak hataririk puchukachik wawata, kutin kasilla sakirishpa, pamparka chay paypak amaruta wiñaypak watashkata kuchapak uku pampapi. Manaña kutin runakunata mikunmanchu, mana kutin paykunapak llaktakunata puchukachinmanpashchu, nishpa. Tukuy allipi kawsankunaman, ayllumashikunakari allpata tarpui tukunkunaman llanpu shunkuyukta, wawkikunashinalla, shuk taytapak wawakunashinalla nishpa.

Chayrayku runakuna kuchakunaman kamarikunata kuk karka, "mama kucha" nishpa, imarayku chay kuchakuna talliri ushankunaman, millay wiwakunata rikurichinkunamanpash.

 

Vocabulario

abreviaturas: (L.C.) = Luis Cordero. (dwe) = diccionario web de Ecuaventura. (R.B.) = Robert Beér.

ruku - anciano (L.C.)
manchanaypa hatun - enorme (L.C.)
manchanaypak - terrible (L.C.)
wiksa - estómago (dwe)
ñauparak - primero (dwe)
katipi - luego (L.C.)
chaki yapuna - arado de pie (R.B.)
yapui - arar (L.C.)
kununa - consejo (en: "Los cuentos de cuando las huacas vivían.")
katari - traduce "protegerse"
mana allikuna - cosas malas
puchukachi - destruir (L.C.)
veneno - (cast.) veneno (sinón.: jampi)
sinchi - fuerte (L.C.)
maykan - traduce "la cual"
hakannina - rayo (vocabulario de quechua ecuatoriano en disco compacto "101 Langua-
  ges of the world)
ayllu - comunidad (dwe)
pi - traduce "quien", "que"
mitikui - fugarse (L.C.)
chaykipa - después de eso
harkai - traduce "proteger"
kutin - traduce la idea de "de su parte"
pillamanta llaki - traduce "compadecerse de"
shukmanta llakik - compasivo (L.C.)
piña - traduce "feroz"
makanakuy - batalla (L.C.)
chirpuyari - encresparse (R.B.)
chirpuyashka - crespo (L.C.)
kinkray - ladera (dwe)
panpa - valle (dwe)
pukru - hondura (L.C.)
waska - cuerda, soga
hatariri - rebelarse (R.B.)
kasilla sakiri - sosegarse, calmarse (L.C.)
allipi kawsai - vivir en paz (R.B.)
ayllumashi - traduce la idea de "comunero"
-kari - y
tarpui - traduce "cultivar"
tukui - poder (en: "Los cuentos de cuando las huacas vivían.")
llanpu - blando, suave (dwe)
kamari - regalo (L.C.)
imarayku - traduce "porque"
talliri - rebosarse, desbordarse
ushai - poder 
millay - malo (dwe)

fuente: Franklin Barriga Lopez – "Los mitos en la región andina: Ecuador." ("Leoquina.") 1984.

Ecuador kichwaman tikrachik: Robert Beér

 

LEYENDAS

P'utusi Orqo

"P'utusi Orqo" (en español:  "El Cerro de Potosí") es una leyenda que relata la historia del Cerro Rico de Potosí, desde su descubrimiento por el Inca Wayna Qhapaj, hasta su redescubrimiento en la época colonial por el indio Wallpa, y su consecuente traspaso a la corona española.

Kachi

"Kachi" (en español: "Sal") es una leyenda del origen de la sal.  Dicen que antiguamente había dos pueblos enemistados (ayllus).  Y los jefes (kurakas) no dejaban a los habitantes salir fuera de los pueblos o "ayllus", como se llamaban antiguamente.  Con este propósito, pusieron guardias en los cantos de cada población.  Y si encontraban a alguien saliendo del recinto, le castigaban con pena de muerte.  Luego, había una chica que estaba enferma y que quería ir al ayllu del otro lado.  Vistiéndose con hojas, logra pasar a los guardias hasta entrar al otro ayllu.  Allí, entra a la choza de una anciana, donde, después de conversar largamente, le dan comida con sal.  Ella no conocía la sal porque en su ayllu no había.  Así, agradeciéndole mucho el sabor de esa sal, pide a la anciana que le dé un poquito para llevar a su casa.  Y, cuando regresa a su ayllu, esconde la sal debajo de un árbol en el patio de su casa y, cada vez que comía, sacaba un poco para derramar sobre su comida.  Resulta que al fin y al cabo, se le acaba su sal, y entonces decide volver otra vez al ayllu enemistado.  Pero, esta vez, le descubren los guardias de su ayllu, y el kuraka le declara bajo pena de muerte.  La encierran en su casa donde confiesa a su madre la razón por la cual cometió su delito.  Antes de morir, pide a sus verdugos que le entierren debajo del mismo árbol donde solía esconder la sal.  Cuando, poco rato después, su madre va a la sepultura de su hija, del lugar donde caen sus lágrimas, brota un manantial de sal.  Y, de esta manera, los habitantes de su ayllu también conocieron la sal.

Wari

Esta leyenda podría denominarse la leyenda emblema de Oruro. Cuenta de una lucha entre dos dioses, Wari, que habita los cerros Uru-Uru, e Inti, dios sol. Inti tiene una hija, que se llama Intiwara, la aurora. Cuando Wari empieza a enamorarse de Intiwara, su padre le encierra a Wari dentro de un cerro.

En esta region viven unos hombres que viven de la crianza de llamas. El nombre de su comarca es "Uru-Uru". Estos hombres adoraban a Inti. Enfurecido con Inti, Wari se puso a corrompir a estos hombres, de manera que dejaron de adorarle a Inti y se encaminaron en una mala vida.

Entonces, después de un tiempo así, en medio de un gran cataclismo natural, aparece una hermosísima "ñust’a" (princesa incáica). Esta espléndida mujer les enseñó una nueva lengua a los hombres de la comarca, el quechua, y les obligó a enmendar sus vidas. Volvieron a ser lo religiosos y morales de antes.

Con esto, Wari jura vengarse y envía para plagarles una enorme serpiente, pero la ñust’a la corta en dos con una espada flameante. Luego envía un sapo gigantesco, pero la ñust’a lo mata con su honda. A continuación, envía un enorme lagarto, al cual la ñust’a le corta la cabeza. A éste como a los otros monstrous le convirtió la ñust’a en piedra. Finalmente, unas hormigas gigantes salieron de la cabeza del lagarto, las que la ñust’a convirtió en arena.

Hasta hoy en día Wari muestra su presencia con oscuras nubes volcánicas que emite el cerro donde se encuentra encerrado. Los orureños identifican la ñust’a con la "Virgen del Socavón" o con la Pachamama.

Thaqo

Esta leyenda peruana trata del origen del algarrobo ("thaqo"). La leyenda relata cómo en tiempos de los Incas los hombres vivían bien de una abundancia de productos agrícolas; también veneraban a sus dioses. Luego, se empezaron a dedicar a la bebida y al vicio. Viendo ésto, Inti, el dios sol, les envía una gran sequía. Agobiada por los sufrimientos causados por la sequía, una mujer acude a una "apacheta" (altar hecho de piedras amontonadas en las cumbres y puertas de montaña) para pedir ayuda a la Pachamama. Cuando se duerme allí bajo un árbol, la Pachamama le aparece en un sueño, y le indica que recoja los frutos del árbol bajo el cual se ha dormido y que dé estos frutos a todos para aplacar el hambre. De este modo se originó el algarrobo.

Surimana

En tiempos muy antiguos había en la región callawaya un "mallku" (príncipe, jefe aymara) muy cruel. Tenía una hija muy Hermosa llamada Surimana. Vivía en la misma region un joven campesino pobre llamado Walaychu. Luego, el pobre y la princesa se conocieron, y se enamoraron, viéndose cada día.

Resulta que el curandero del mallcu le avisa del enamoramiento de su hija con el agricultor pobre. Por no ser de sangre real o noble, el mallcu le manda encerrar a Walaychu en la cárcel. Un día Surimana logra entrar a la celda donde está encarcelado su enamorado y le quita sus cadenas; en vez de huirse, Walaychu se suicida. Mientras se desfila su cortejo funébre, una vieja avisa a todos que la madre de Walaychu era una princesa. Arrepentido el mallcu manda enterrar el cuerpo de Walaychu en la chacra (campo sementero) de Surimana. Un largo tiempo después Surimana iba cada día a llorar sobre la sepultura de su enamorado. Luego ella también se suicida, arrojándose de un peñon. En su pena, el mallcu manda enterrar a Surimana al lado de Walaychu. De la sepultura de Surimana brota milagrosamente una nueva especie de papa. De un regidor cruel y malvado, el mallcu se vuelve compasivo y bondadoso, invitando a los pobres a su palacio y regalándoles comida y vestimenta; vivió hasta una madura vejez siendo altamente estimado por sus súbditos.

Inkaj Munasqan

El título de esta leyenda significa "La Enamorada del Inca". Con escenario en Chuquisaca, la antigua Sucre de los Incas, relata cómo el Inca gobernador de Chuquisaca le juró fidelidad a su enamorada, la hija del sumo sacerdote de Chuquisaca, y prometió comer su corazón, si no cumplía y ella moría. Cuando esto efectivamente sucede, su padre el sumo sacerdote le reclama al gobernador que coma el corazón de su hija, porque él en secreto había oído su juramento. El Inca se rehusa a comer el corazón pero el sacerdote insiste, y cuando le amenaza con una hacha el Inca cumple su promesa. Entonces el sacerdote está satisfecho y declara "Ahora puedo enterrar a mi querida Kimsa!"

Layqasqa Chhalana

La significación del título de esta leyenda es "La Balsa Encantada". La leyenda trata de los siguientes sucesos:

Unos españoles durante la conquista llegan a la Isla de la Luna en el Lago Titicaca donde hay un convento de la luna y se apoderan del oro y plata que allí se encuentra. Junto con ellos están unos aymaras que habían abandonado el culto al Sol. Las guardianas del convento, unas virgenes dedicadas a la diosa Luna, se esconden en un agujero debajo del convento. En su afán de apoderarse de estas virgenes, los españoles deciden pasar la noche en la isla. Aunque los aymaras se niegan a revelar el paradero de las guardianas, los españoles le siguen a un aymara viejo, quien se acerca a las guardianas. Descubriéndolas de esta manera, las agarran a la mayoría de ellas. Pero antes de que puedan tocarlas, ellas se matan punzándose con sus alfileres de oro. Sin embargo, otras logran escaparse a un muelle y abordar unas balsas. Cuando los españoles las persiguen, se naufragan ellos en unas rocas en el Estrecho de Tiquiña. Y la imagen de la a que más quisieron agarrar, una virgen joven, aparece en noches de luna llena encima de una balsa de oro recostada en una llijlla con su vestidura flotando en el viento.

Sara Chojllu

Esta es una leyenda del origen del maíz. "Sara Chojllu" significa "Mazorca de Maíz".

En tiempos pretéritos hubo dos "ayllus" (tribus, comunidades) en Qollasuyu: Chayanta y Charkas. Una vez al año estos dos "ayllus" solían encontrarse en una lucha llamada "tinku". Los Charkas luchaban con flechas y los Chayantas con hondas. Entre los de Chayanta hubo un joven llamado Wiru, y entre los Charkas una chica llamada Sara Chojllu, quienes se enamoraron y se casaron. Cuando llegó el día del "tinku", Wiru tenía que luchar contra el "ayllu" de su mujer. Para evitar estar ellos en dos bandas opuestas, Sara Chojllu decide ayudar a su marido pasándole piedras para su honda. Luego sucede una gran desgracia: varias flechas le encuentran a Sara Chojllu, matándola. Wiru y los de su "ayllu" la entierran en el mismo lugar donde cayó, y Wiru lloró sobre su sepultura toda la noche. Regada por sus lágrimas, brotó una hermosa planta; era Sara Chojllu en otra sustancia y se le pareció con su mazorca como un corazón espetado en la punta del tallo como una flecha. Y el jugo dentro del tallo son las lágrimas de Wiru.

Para

Esta leyenda del origen de la lluvia está tomada de una composición poética del incario, composición que perteneció al Padre Blas Valera que la tenía en un quipu y la que salvó el Inca Garcilazo de la Vega. "Para" significa "Lluvia".

Cuenta la leyenda que en tiempos pasados hubo una pastora, quien cada día iba a un río a traer agua para el uso doméstico de su familia. Allí solía bañarse en un remanso del río donde incluso hubo una cascada, y solía convertirse en una hermosísima Ñust’a (princesa incáica). Una tarde, mientras se bañaba en el río, se echó a reflexionar y le preguntó al río de dónde se originó. El río le contestó que él y el Sol iban a llevarle arriba a las nubes, que allí se encontraría con su hermano muerto, y que allí también se enteraría del origen del río. Y así le llevaron a la joven arriba a las nubes. Sus padres, parientes y amistades le buscaron por todas partes pero no pudieron encontrarle. Luego un día la joven en las nubes le apareció a su padre, el jefe del pueblo, y le explicó cómo hacía llegar la lluvia derramando agua de un cántaro o cuando su hermano lo rompía jugando. Así creía la gente antiguamente que llegaba la lluvia.

Inkawaqana

"Inkawaqana" significa "El lugar donde llora el Inca". Esta leyenda es una descripción de una roca donde parece haber un ojo que llora eternamente, que es el ojo de un jefe que estaba llevando oro para rescatar al Inca Atawallpa y se quedó llorando cuando supo que los españoles le habían matado. También en su cercanía se encuentran unos guanacos encantados que son los únicos a que se permite beber el agua del ojo que llora.

Tanga Tanga

Esta leyenda empieza con un escenario en que una fila de indios arreando llamas cargadas de oro se encamina hacia Cajamarca para rescatar al Inca Atawallpa. El jefe que conduce esta expedición se llama Tanga Tanga. Se encuentran en los cerros encima de Chuquisaca cuando les llega la noticia de que los españoles han matado al Inca. Consternados se encierran junto con su tesoro en una cueva que hay allí cerca, para siempre…

Cuando los españoles ya se habían establecido en Chuquisaca, un español joven se enamora de una india, pero amenaza con irse a Potosí en busca de plata para enriquecerse. La india le promete toda la plata que deseara y le lleva a la cueva de Tanga Tanga, haciéndole cubrirse los ojos para que no vea el camino. El español lleva tanto oro, plata y piedras preciosas que pueda, y una temporada los dos viven felices. Luego exige que vayan otra vez a la cueva. Esta vez el español derrama granos de maíz para poder regresar solo a la cueva. La india se da cuenta de la artimaña del español, y cuando están dentro de la cueva, se escapa y cierra la entrada de la cueva para que el español se quede con su tesoro y no salga jamás.

Telesita

El traductor de esta leyenda al quechua boliviano, Fernando Mena, me comunica la siguiente información sobre la india Telesita:

"Parece que en Santiago del Estero [la Telesita] es considerada como una santa y se hacen peregrinaciones al lugar donde murió. [Además de figurar en una canción argentina] también El Chaqueño Palavecino (un cantante excelente, actualmente muy a la moda en Bolivia) le hizo una canción. En el fondo es una historia triste: el asesinato de una pobre muchacha medio loquita completamente marginada por ser india." (Las palabras entre parenteses cuadradas son mías (R.B.).)

La traducción de esta leyenda es al quechua potosino.

La versión original en el quechua santigueño y su traducción al castellano se encuentran en http://tq.educ.ar/grp0134/frame.htm ("Literatura quichua santiagueña).

Wak’ayasqa Sipas

El título de esta leyenda originariamente en el quichua ecuatoriano significa "La muchacha convertida en "wak’a" (ídolo, dios de una localidad)". El contenido de la leyenda es el siguiente:

Un "wak’a" se lleva a una joven pastora a su casa en el fondo de un lago. Cuando sus padres dan una fiesta, le permite ir a visitarles. Va con un bebé habido con el "wak’a". Les advierte a sus padres que no le miren a su bebé y sale para traer agua. Su madre mira al bebé y ve una boa de oro. Cuando regresa la muchacha nota que su madre ha mirado y se fuga con su bebé volviendo al fondo del lago.

Cabe observar que este tipo de relato de una joven pastora llevada por un "wak’a" es muy típico en la tradición oral ecuatoriana. Hay también otra versión un poco distinta en que el "wak’a" se compadece de la joven y le permite volver permanentemente a la casa de sus padres, regalándole dos mazorcas de oro y dos de plata.

 

Guatavita Qoya

"Guatavita Qoya" significa "La reina de Guatavita" y el título original de esta leyenda colombiana es "La princesa de Guatavita". Esta leyenda trata de lo siguiente: Vivían antiguamente un monarca y su reina y tenían a una hija. Un día la reina se enamora de un guerrero de otra nación. Una vieja descubre su relación de amor y le avisa al monarca. El monarca prepara una fiesta para su esposa y le hace servir el corazón de su amante. Más tarde la reina se da cuenta de lo que le ha hecho comer su marido, y junto con su hija desaparecen dentro de las olas del lago de Guatavita (cerca de Bogotá), para aparecer como un espíritu delante de los lugareños que acudían a rezar allí. Se relata también que los lugareños solían echar enormes cantidades de oro al lago en honor al mismo.

Muchas gracias a Jorge Andrés Mier Gómez por obtener una copia de esta leyenda.

 

CUENTOS

Qori Chujchita

"Qori Chujchita" es un cuento tradicional con un amálgamo de rasgos que son similares a algunos que se encuentran en otros cuentos conocidos (vea "Kuntur" abajo, "Pelo de Oro" en la tradición europea, aunque ésto podría ser sólo una coincidencia, y "Wawa Uywaq Aguilakuna" ("Los águilas que criaron una niña") en Johnny Payne - "Cuentos cusqueños." Cuzco). "Qori Chujchita" significa "Cabellos de Oro" y es también el nombre de la protagonista principal del cuento.

Se trata de un bebé que nace en extrañas circunstancias de un tumor en la pierna de un hombre. El bebé tiene cabellos de oro (qori chujcha). El hombre se asusta y la abandona, luego, le rapta al bebe un cóndor. El cóndor le cría hasta que llega a la edad adolescente. Un día, la chica va al río a lavar ropa, y allí se encuentra con un joven galán quien empieza a cortejarla, y, al fijarse en sus cabellos de oro, le pide que le dé uno. A pesar de las negativas de la chica, le roba uno de esos cabellos. Y, cuando el cóndor regresa a su nido, cuenta los cabellos de la chica, y encuentra que le falta uno. La chica echa la culpa al gato y el condor le mata. Otro día pasa lo mismo y esta vez, la chica le culpa al loro. Otra vez pasa igual y le culpa al mono. Luego, la cuarta vez, el joven logra persuadir a la "Qori Chujchita" a irse con él, y se van a la casa de sus padres. El cóndor anda frenéticamente por todas partes buscando a su hija adoptiva, hasta encontrarla en la casa del joven. Ella se esconde debajo de un cántaro y se niega totalmente a dejar a su amante y volverse con el cóndor. Entonces el cóndor, furibundo y vengativo, realiza un procedimiento mágico, "sorbiéndola", y reduciéndola a un charco de sangre.

Supaypaj Wawasnin

El título de este cuento significa "Los hijos del diablo". Encuadra en la categoría tradicional de cuentos quechuas que involucran al diablo.

El contenido es el siguiente: Hace muchos años hubo un pueblo muy aislado de Bolivia. Hubo una pastora llamada Catalina que vivía con sus padres. Se enamoró de ella un joven llamado Paulino, que era comerciante de afuera del pueblo. Cuando el padre de la pastora supo de este romance, le encerró a su hija en un cuarto de su casa. De una manera misteriosa Paulino logra entrar a este cuarto cerrado a llave para estar a su lado. Después de un tiempo, Catalina aparece encinta. Para saber por donde entra y sale Paulino un día Catalina amarra un hilo de lana a la cintura del joven, y ve que había salido por una rajadura en la ventana por donde su madre le pasaba los platos de comida. Un día le persuade a su madre a dejarle salir, y, siguiendo el hilo de lana encuentra en una barranca una serpiente de dos cabezas. Cuando sus padres ven que está encinta, se preguntaron cómo hubiera podido volverse encinta cuando estaba encerrada en el cuarto. Luego Catalina dio a luz a dos niños que eran mitad humanos mitad serpientes. Los pueblerinos y el jefe del pueblo llamaron a siete curas, para bendecir el pueblo y quemar a los hijos de Catalina. Cuando estaba a punto de quemarlos, Paulino apareció y pidió al cura que no los queme. Desde ese entonces aquel pueblo está embrujado, Catalina y sus padres nunca se envejecen, cuidando a los hombres-serpientes, y todos los demás pobladores han desaparecido. Sólo una persona completamente buena e inocente puede absolver el hechizo bajo el cual aquel pueblo se encuentra.

Atoj Antoño

Este es un cuento del zorro llamado en quechua "Atoj Antoño" ("El Zorro Antonio"), el protagonista más tipificado de los cuentos andinos. Relata tres diferentes episodios en los que el zorro se hace engañar por su archi-enemigo, el conejillo de Indias ("Kumpa Conejo"). En el primer episodio Cumpa Conejo le hace creer que iba a llover fuego, haciéndole entrar en un foso, cubriéndole con ramas y tierra, y luego picándole la mano con espinos. En el segundo episodio, Atoj Antoño encuentra al conejo sosteniendo una piedra grande. El conejo le explica que si cae la piedra se destruirá el mundo, y le pide que la sostenga mientras él va a comer. El zorro cumple con el pedido del conejo pero el conejo no regresa. En el tercer episodio, el zorro encuentra al conejo silbando, y le pide que le enseñe a silbar. El conejo le dice que tiene que coserle la boca para que silba mejor, porque no tiene la boca apta para silbar. Después de cosérsela, el zorro ve una perdíz, abre la boca para comerla y se desgarra toda la boca.

Kuntur

"Kuntur" es un cuento tradicional, y quizás algo altiplánico, relatado por una indígena de Ayopaya (Departamento de Cochabamba).  El lema del rapto de una pastora por un cóndor es muy común en el folklore andino.

El contenido es el siguiente: Un cóndor se disfraza de joven para cortejar a una cholita que vive en el campo. Cuando están jugando al cargárse aguayos, el cóndor le levanta en sus alas a la cholita y la lleva a su guarida. Después de traerle la primera vez un cordero, el cóndor le trae sucesivamente carne de burro y carne de mula, al disgusto de ella. Mientras tanto, se queda preñada. En su casa, sus padres notan su ausencia. Su loro, Lorenzo, avisa que conoce su paradero, y le encargan de traerla. La cholita en la peña da a luz a dos bebés cóndores. Llega Lorenzo y conspiran su fuga. No pudiendo llevarles a los bebés, matan a uno de ellos, mientras que el otro se salva. Cuando el bebé sobreviviente le avisa al cóndor de la fuga, él jura matarle al loro. Vuela a la casa de la cholita para demandarle. Y cuando los padres rehusan entregarsela, encuentran que de su hija ahora no quedan más que sus huesos.

Chullpa Tullu

"Chullpa Tullu" (en español: "El Hueso de Momía") es un cuento imaginativo y ficticio, o tal vez no tanto, acerca de la locación de unas ruinas inca-aymaras en las cercanías de Capinota (Departamento de Cochabamba).

Aquí la trama del cuento: Una chica, que se llama Gabina, un día no va a la escuela por miedo de un examen que tiene que dar. Se escapa a un cerro llamado "Poqotayka". Allí desde un escóndite ve un perro "tan grande como una vaca". El perro se va y la chica le sigue por el mismo derrotero. Al pie de un cerro ve un pueblo incáico. Acercándose a las ruinas, se admira de todo lo que ve. Cerca a las ruinas vive un campesino viejo, Akino Machu, quien, presentándose como el guardiano del lugar, le advierte de no tocar nada que halle allí, porque le podría llevar el "Chullpa Tullu". Desobedeciéndo los preceptos del anciano, toca un artefacto y extrañamente un viento torbellino le descarta la mano. Va por una llanura y se dirige a donde divisa una columna de humo. Vuelve trayendo un pequeño monolito y una pequeña olla. Cuando ya son las doce, regresa a su casa y coloca los dos artefactos sobre una mesa en su cuarto, sin avisarles a sus padres de su hallazgo. En la noche se va a la cama y se echa a pensar en la advertencia del anciano. Justo en ese momento el viento torbellino llega y le atormenta el sueño. Cuando se despierta al día siguiente, nota que los dos artefactos han desaparecido.

Tiri

El texto presentado aquí es parte de un largo cuento yuracaré (los yuracarés habitaban, y aún habitan, la provincia tropical Chaparé del Departamento de Cochabamba) incluído por Alcides Dessalines d’Orbigny en su obra "Viaje a la América Meridional", el cual se supone que él mismo sacó del manuscrito de un misionero, el padre Lacueva, quien vivió dieciocho años entre los yuracarés; el viajero francés d’Orbigny estaba en América del Sur entre los años 1826 y 1833.

Capítulo I: Creación, destrucción y re-creación del mundo-selva. Esta primera parte comienza con la creación del mundo, suceso que tuvo su centro en la selva yuracaré. Un tiempo después, un genio maléfico prendió fuego a todas las selvas. Sólo un hombre se salvó de este desastre. El genio maléfico, "Nina Runa" tuvo compasión de este único ser humano, y le dió una puñada de semillas. Cuando el hombre sembró estas semillas, brotó toda una nueva selva.

Capítulo II: La chica y Ulé. El hombre encontró a una mujer, y de ella tuvo varios hijos, entre los cuales hubo una chica. Un día, cuando estaba caminando en el monte, a esta chica le llamó la atención un hermosísimo árbol. Su deseo de que se torne en hombre se hace realidad y aquella noche duerme con él, este su enamorado que se llama "Ulé" (de "uli" en yuracaré que significa miembro genital). Pero al día siguiente él no regresa. Obedeciendo los consejos de su madre, cuando Ulé reaparece unos días después, la chica le aprisiona con cortezas de morera, y le chantajea de esta manera a casarse con ella. Por una temporada, vivieron sin contratiempos, hasta un día en que unos jaguares le matan a Ulé. Cuando la mujer llega a la escena de la muerte de su marido, cuidadosamente levanta los pedazos de su cuerpo y, cuando fueron juntados, Ulé milagrosamente se resuscita. (En la traducción aquí se ha inventado la intervención de la Pachamama.) En el camino a su casa, Ulé se detiene en la orilla de un arroyo, y, mirando el agua cristalina, nota que le falta un trozo de su mejilla. Esto le motiva a declarar que ya no quiere vivir con ella, y que ella debe separarse de él, con la prevención de no mirar atrás en el camino si oye caer alguna gran hoja de árbol. Cuando está caminando sola, efectivamente oye caer una hoja, e imprudentemente desacata las instrucciones de Ulé, acto que le produce un vertigo delirioso y le hace extraviar del camino. Sólo se sale de su delirio cuando ve delante de ella una choza en un claro de monte.

Capítulo III: La casa de los jaguares. La choza pertenece a unos jaguares. La mujer se encuentra con la madre de una familia de jaguares, y ella la esconde de sus hijos que en el momento no están en la casa. Pero cuando regresan olfatean su presencia, y le mandan sacarles unas hormigas venenosas de sus cabezas. Para protegerle la madre le da unas semillas de zapallo indicándole que eche las hormigas al suelo y coma las semillas. Mientras que tres de los cuatro jaguares no notan su truco, el cuarto tiene dos ojos adicionales en la parte posterior de su cabeza y, viéndola comer las semillas, la agarra y la mata, y le saca de su vientre un bebé que entrega a la jaguar madre como su porción de la comida. La madre, sin embargo, no lo come, sino lo guarda todavía vivo en una olla de la cocina.

Capítulo IV: Tiri. Sin que los otros jaguares se enteren, la madre cría al bebé de la humana. El nombre del chico, ya crecido, es Tiri. Un día, le manda expulsar un pájaro que está comiendo los zapallos. (Este pájaro se llama en yuracaré "ysheté"; en la traducción se ha usado el nombre "yuthu" (perdíz), por aparecer este animal frecuentemente en los cuentos quechuas.) La flecha de Tiri sólo le corta la cola al pájaro. En agradecimiento por no haberle matado, el pájaro le avisa a Tiri que los jaguares mataron a su madre. Tiri jura venganza; sube a un árbol para emboscar los jaguares asesinos. Mata los tres primeros, pero al cuarto que tiene cuatro ojos no logra más que herir; para escaparse de este jaguar encegado por la rabia sube por encima de los árboles. Ruega protección de ellos, y de la luna, que, al escucharle, le invita a esconderse en su cara. Desde ese entonces, los yuracarés creer divisar a Tiri en la luna y dicen que es por eso que tiene manchas.

Jukumari

Este es un cuento acerca de un oso ("Jukumari"). Es un cuento muy difundido en distintas versiones en Bolivia, Perú y tal vez también el Ecuador.

Este cuento del "Jukumari" prosigue así: Una vez hubo un oso. este oso se enamoró de una joven pastorcita, hasta que un día la llevó a su cueva. Allí tuvieron a un hijo. Pero, cuando ve a unos transeúntes, la pastorcita empieza a sentir pena y a añorar a su gente. Volviéndose celoso, el oso tapa la entrada de la cueva con una roca. Su hijo le promete a la madre mover esta roca cuando crezca más. Y así, un día, su hijo aparta la roca y los dos salen de la cueva. En el mundo afuera, el joven hijo del oso y de la pastorcita tiene muchas aventuras en las que demuestra un inmenso coraje y unas fuerzas sobrehumanas. Luego un día su madre está por morirse y le insta a que vaya a traerle a su padre, pero muere antes de que parta su hijo. Luego el hijo va a reunirse con su padre y los dos viven felices hasta que el padre también muere. Entonces el hijo entierra el cuerpo de su padre en la misma sepultura en la que estaba enterrada su madre, y allí los dos cuerpos se entrelazaron e hicieron brotar un hermoso árbol. A la sombre de este árbol encuentran consuelo los amantes que han perdido a su enamorado y sus corazones vuelven a reverdecer.

Duikwan Mitschawan

Este es un cuento de los Chimanés, una tribu que habita la selva al noroeste del Chaparé. Los protagonistas principales en este cuento son dos dioses hermanos, Duik y Mitscha ("Duikwan Mitschawan" significa "Duik y Mitscha"). Duik es el dios del mal y Mitscha el dios bueno. Cuando Duik le roba su mujer a Mitscha, Mitscha se escapa de su hermano, perforando un túnel a través de un cerro. Duik le persigue, y en el transcurso de perseguirle, tiene varias aventuras con otros habitantes de la selva tanto animales como seres humanos. Al final llega a un lugar que se llama "warmiwarmi" (coincidentalmente "warmi" significa "mujer" o "esposa" en quechua) donde el cielo se encuentra con la tierra e introduce un palo entre los dos para darse paso. Después de tales aventuras imaginativas y sobrehumanas, da alcance a su hermano, quien le regala una de sus dos mujeres, luego Duik esta vez abandona a Mitscha.

Lari-Lari

Según las creencias callawayas, el Lari-Lari es un pájaro que mata a sus víctimas robándoles su ánimo.

Una vez, en la provincia Bautista Saavedra, un callawaya estaba viajando al lugar selvático de Apolo para traer incienso. En un lugar donde se paró para pasar la noche se acercó un Lari-Lari y trató de robarle el ánimo imitando la voz de su enamorada. Acordándose del peligro que representa este pájaro, el callawaya hizo finto de estar dormido y luego, cuando el Lari-Lari vino a posarse sobre su corazón, lo agarró. Luego lo peló, lo cocinó y lo comió. En este trance, la "awicha" del lugar, una especie de vieja endemoniada, le despertó del sueño y le amenazó que dentro de tres días estaría muerto por haber matado a una de las criaturas del "Achachila" (dios tutelar de un cerro). Tal como lo pronunció la "awicha", el callawaya amaneció muerto después de tres días.

Ch’useqa

El título de este cuento significa "lechuza" en español. El cuento trata de una muchacha a quien le gusta ir a bailar más que cualquier otra cosa, y quien un día va a bailar dejándole a su madre enferma sola en la casa, y cuando vuelve le encuentra a su madre muerta. Tanto es su remordimiento que se convierte en una lechuza.

Este cuento fue contado en el departamento tropical del Beni, originalmente en español, y es algo típico de sus habitantes, ya que a ellos, como a la muchacha en el cuento, les parece gustar mucho bailar.

Tigre Runa

El título de este cuento significa "El hombre tigre" en español. Trata de un indio de una etnía selvícola (chuiquitano) quien se convierte en tigre cuando caza. En la hacienda donde trabaja, se lo suspecha ya de ser brujo. Un día uno de los peones de la hacienda acierta a oír una conversación en la que le dice a su mujer que va a cazar en cierta zona de la selva. El peón espión llama a los otros peones y deciden seguirle al indio llevando escopetas y perros. Mientras tanto, el indio selvático se convierte mágicamente en un tigre para realizar sus planes de caza. Le atacan brutalmente los perros, y cuando llegan los peones lo encuentran gravemente herido, vuelto a su forma humana. Muere en el camino a la hacienda.

Este cuento trata de gente de la provincia, o provincias, tropicales de Santa Cruz, donde aún hay uno cierto número de indios nativos selvícolas. Germán Coimbra Sanz, en su libro "Relatos mitológicos y estudio analítico de los mitos vigentes en Santa Cruz." explica:

"El mito del hombre-tigre está circunscrito principalmente a las provincias chiquitanas, y los llamados brujos por el vulgo, formados en esas regiones, se pueden dividir en dos grandes categorías: 1) Los curanderos que ejercen la medicina en un sentido amplio y con un porcentaje reducido de prácticas supersticiosas y, 2) Los brujos, pichareros, o hechiceros, que ponen o sacan el oboish (hechizo). Entre estos últimos están los que tienen el poder de convertirse en tigre u otro animal. ..."

"En los mitos de los pueblos primitivos del oriente del país, casi en forma unánime, se tiene el concepto de que en los tiempos antiguos no había distinción entre seres humanos y animales. Son frecuentes las transformaciones ordenadas por los espíritus, de hombre en animal y de animal en hombre. Se habla de Hombres-Tigres como raza especial y hábitos antropófagos y en forma por demás superficial se lo considera como un mito más y no como una realidad, es decir, como miembros de una sociedad secreta muy antigua y que perdura hasta nuestros días. ..."

El doctor Wolf Lustig de la Universidad de Mainz, Alemania, experto en el guaraní y autor de un libro de frases guaraní-alemán, me ha comentado sobre este cuento:  "una creencia mitológica muy parecida es la de "jaguarete ava" que existe en toda la zona guaranítica, y que de allí puede haber penetrado en la región de los guaranís occidentales y hasta Santa Cruz."

Incluimos aquí abajo las traducciones al castellano, al guaraní boliviano y al guaraní paraguayo de este cuento:

El hombre tigre

Una vez vivían unos cazadores; estos hombres vivían en el monte de Santa Cruz. De vez en cuando iban de caza en la selva, llevando muchos perros. Eran los peones en una hacienda. Y en esa hacienda trabajaban cultivando arroz y caña de azúcar.

En ese mismo lugar vivía un hombre que se llamaba Miguel Chubé. Este don Miguel era selvícola chiquitano (de la etnía de los chiquitanos), ya hace tiempo que vivía en la hacienda. El y su mujer no eran jornaleros, más bien les pagaban según el trabajo hecho. Miguel hacía cosas de cuero, cosechaba arroz, cortaba caña de azúcar, y se le pagaba según el trabajo, y su mujer lavaba ropa, y se le pagaba de cada docena que lavaba.

Aunque ya hacía tiempo que don Miguel vivía en la hacienda, los otros peones no le querían, tal vez porque era selvícola chiquitano, además porque tenía fama de brujo. El patrón, un hombre que sabía leer y escribir, se reía del miedo que le tenían los peones al chiquitano, y le defendía a Miguel.

Una noche unos peones de la hacienda se venían a casa después de haber tomado. Cuando pasaron la casa de Miguel Chubé, le insultaron, gritandole inproperios. Don Miguel no hizo nada, y mientras tanto desollaba una urina (especie de ciervo) en su patio.

Uno de los borrachos que se llamaba Saravia se acercó y preguntó:

"Así que tienes carne fresca."

"Sí."

"Así que tuviste suerte en la caza."

"¿Cómo lo cazaste?"

Cuando don Miguel no contestó a su pregunta, ese borracho levantó el cuero y lo miró: estaba rasgado por la espalda y el cuello. Luego lo puso al suelo.

"Vamos, amigo/compadre." dijo al otro borracho.

"¿No vas a comprarle su carne?"

"¡Ni gratis!"

Sin decir más, se alejó hacia su casa tropezando, y su amigo/compadre no entendía porque se apuraba. Dándole alcance, le preguntó porqué se apuraba, y Saravia contestó:

"¿No viste el cuero? No había agujero de bala. ¿De qué manera será que ese hombre lo cazó…? Yo ya sé un poquito."

Entonces todos los peones hablaban de cómo ese cuero no tenía agujero de bala. Y Saravia le observaba a don Miguel a escondidas, pensando que podría ser un brujo, le espíaba en su casa y en el monte.

Un día, escondiéndose entre unos arbustos cerca de la casa de Chubé, oyó a don Miguel decirle a su mujer: "Iré a cazar animales del monte. Tengo ganas de comer chancho de monte." Saravia sabía que los chanchos de monte se encontraban en un lugar pantanoso cerca del río Güendá. Así, después de que les avisó a sus amigos, se fueron con sus escopetas y perros a ese lugar del monte.

Don Miguel salió de su casa sin escopeta, luego siguiendo un sendero angosto, entró a la selva. Después de caminar un tiempo hacia el lugar pantanoso, se detuvo, escuchó todos los sonidos del bosque, luego le parecía que no había peligro; rompió las ramas de unos arbustos y las derramó en el suelo como para formar una cama. Luego se sacó toda su ropa y se revolcó sobre las hojas… con hacer solo eso se convirtió en un hermoso tigre.

El tigre lentamente empezó a moverse. Rasguñando metió sus uñas dentro de la corteza de un árbol, luego abrió su boca mostrando su garganta roja, luego rugiendo muy fuertemente, se acercó al lugar pantanoso sin dejar sonar las hojas por el suelo. Después de caminar una corta distancia, se detuvo y sintió peligro. Sus bigotes se movieron y sus orejas captaron que algo estaba mal. Repentinamente oyó el ladrido de perros. Donde iban perros, irían hombres también, pensó. Se detuvo un rato para averiguar lo que sucedía. No debía hacer eso, cuando una jauría de perros se acercaba. Quiso huir enfrente, pero los perros ladrando ya estaban por llegar, y oyó a hombres que hablaban. Aunque el tigre trató de alejarse, los perros seguían acercándose. Entonces saltó y subió a un árbol, gruñiendo hacia los perros que ladraban.

El tigre oyó acercarse los gritos de los hombres, entonces desde arriba orinó al suelo. Luego bajando de un salto al suelo, se revolcó en esa tierra mojada. Pero los perros le mordían de todos lados.

Cuando llegaron, los hombres le encontraron a don Miguel desnudo, cubierto de sangre de las mordiduras de los perros. Feroces, los perros rodeaban a ese hombre. Ya no mordían, sólo gruñían con su pelo puesto en punta.

Los hombres cortaron unos palos e hicieron una camilla, y le llevaron en esa a la hacienda. Pero el hombre murió en el camino.

Yaguariya

Oiko ndaye arakae guataregua reta, koti Santa Cruz rupi patoroüpe oyeokuai yoguireko vae reta. Aipo iguatase ñoguinoi yave ombo avaiäetei opüa oguata jimba ndive-ndive kaa koti. Jae reta ipitepe ndaye oiko metei mbia jembireko reve vae, chiquitano ndaye jae, Miguel Chuvé jee vae, erëi jae ndaye ima ngatuma oiko jokope japicha retagui, jaeramo mbetima mbaraviki ipoigue mbatee oyapouka ipatoroü chupe. Guasupi pegua mbaravikiapo re ndaye jae oiko, erëi ámope ojovi aró ipoope ani takuarëe iyasiape. Jokuae-kuaere ndipo ndaye japicha reta oyambotaä nunga, jare jeräkua yoapivi ndaye mbaekuaape. Erëi ipatoroü ndaye oaiu yae Miguel, echa ïru ipeone retare ipïrimbae aipo vaeno, täta ndaye oyuvanga jese reta, yepe teï ndaye tupapire ave oikuaätei jokuae karai.

Metei pïtu ndaye mokoi osavaipogue reta oasa Miguel jëta iviri rupi yave opoko oyangao reta ñee ñamboasi rapegue vaepe. Erëi ndaye Miguel mbaeti oñangareko jese reta, jekuae guirae ndaye jae guasu imboipe oñembokepegua oiko joka rupi.

Jokoräi yaye ndaye Saravia jee va oyemboya ikoti...

¿Rembae yuka echaguaa ñandeve?

Jare

Tatai, nde mbopota aipo ñanderu reta.

¿Kiräi yera reyuka?

Kirïiño ndaye Miguel chugui. Javoi ndaye oechama yave imborikaä miaripe, opokoma aipo omboipi omae oiko guasupire, oecha ndaye jaeñoma iñekäraiägue oyekuaa iyayu koti, jokuae oecha rupive ombogueyi rai-rai.

Yajamo ree, jei ndaye iguata ïrupe.

Reguataä yera soo?

Añeteparee¡ Je ndaye.

Jaema etei aipo amboipi oguata jëta koti oyepokua-pokuai ndaye ojo ipiroätape, iguata ïru ndaye opatatamí vae jaikue, erei oipokuaä etei ndaye maerako guiramoi peguaño Saravia oyemboambue vae. Ayeapeägue ndaye guiraja oipiti oparandu vaera chupe.

¿Reecha yera guasupire mbaeti etei mokavai jendague jese? 

¿Kiräi rako oyuka?

Aramoete ndaye jeräkuama jokoropi jokuae osavaipogue reta oechague, erëi Saravia ndaye jaema omboipi oipiäro viari Miguel, oipota etei ndaye oipokou añeteko imbekuaa vae.

Metei ara ndaye oendu Miguel jei jembirekope. "Ajatama aguata ñandeve tiäro, mbovi ara yaema taitetu soo ayue aiko.

Jokuaeñoete ndaye Saravia oendu jemai osii ojo ombeu japicha retape.

Jaema etei aipo opoko jae reta räri oñemotenonde taitetu iyivië koti, guata regua reta ramo jokoti voi opa imboka povëe-vëe yoguiraja.

Miguel ndaye oëvi oguata, erëi imboka mbaeño ndaye jae ojo. Imangatuma oiko kaape yave ndaye opitama omae koti-koti oipo jokoropi, oyeapisaka yepi ndaye ámope, oechai ndaye kaa kirïi ngatu. Jaema etei aipo omboipi ñana roo omondoro oipiso ivi rupi, opa oyemboi javoi oyeapayere pipe... jokaräi rupive ndaye oyeapo yaguarä. Jaema etei aipo amboipi oyembieka, ima katuma oguatama yave guiramoiño iä-iä mbae chupe, kirïi ndaye jokope iyapisa ombovii-mobvii guinoi, koo yepe ndipo yaimba reta iñaro oendu, jaema etei aipo omboipi ikepegua oeka keräi oñemi vaerä, ojo yeeti räri ndaye omae viari räri michi pegua, oechai yaimba opoñiyee ivi rupi yogueru ikoti, jaema etei ndaye oyeupi teï ivirare chugui, erëi yaimba reta opavoima oñova igui chugui.

Ndei ima mbove ndaye oendu kooñoetema mbia reta yogueru, jaema etei ndaye okuaru ivategui javoi oyapiraa ikuaruguere oyeapayere, erëi yaimba reta ndaye ombo youpe-upe jokope paravete, yaimba iya reta yogueru oväe jokope yave ndaye oecha Miguel paravete juguipïra yee vae oï yaimba pitepe, opaetei ndaye oyesuu-suuka paravete yaimbape.

Jaema etei aipo oyapo retaëi ivoikara, guiraja vaerä jëta koti, erëi tape rupiñoma ndaye omano paravete.

Traducido por:  Guido Chumiray Rojas, Director de Teko Guaraní, Camiri, Bolivia.  Noviembre 2006.

Jaguarete Ava

Oikóva mokôi mymba jukaha; ko’â tapicha oiko Santa Cruz ka’aguýpe. Sapy’ánte ohóva ka’aguýpe mymba jukávo ha oguereha hikuái heta jagua. Ha’ekuéra omba’apóva peteî estáncia-pe. Upépe oñoty arroz ha takuare’ê.

Upépe avei oiko peteî karai hérava Miguel Chubé. Ko karai ha’e ava chiquitano (chiquitano aty rehegua), ymáma oikóva upe estancia-pe. Ha’e ha hembireko ndaha’éi omba’apóva ára ha ára áæa katu ojehepyme’ê ichupekuéra tembiapo ojapomíva rehente. Miguel omba’apo vaka pire rehe, oñoty arroz, oikytî takuare’ê ha ojehepyme’ê ichupe tembiapo ojapomíva rehente ha hembireko oajohéi ichupe ha ojehepyme’ê hese pakôi repyrehe.

Jepe Karai Miguel aréma oikoha upe estancia-pe, umi omba’apóva upépe ndohayhúi ichupe ha’éguine ha’e chiquitano ka’aguygua, avei oje’égui hese avapajeha. Upe estancia jára, tapicha kapupyry ohai ha omoñe’êkuaáva; opuka hesekuéra okyhyjégui hikuái upe chiquitano-gui ha oipytyvô jepi ichupe.

Peteî pyhare, umi omba’apóva upe estancia-pe ojevýhína hógape omokômba rire. Ohasa jave Miguel Chubé roga rovái rupi, osapukái ichupe, he’i hikuái ichupe mba’evaieta. Karai Miguel ndojapói mba’eve ha oipire’o peteî urina (guasúichagua hatîva) ikorapýpe.

Peteî umi oka’úva apytepegua oñemboja hendápe ha oporandu:

"Ha reguerekora’e so’o pyahu!"

Héê.

"Ndepo’a ra’e mymba jukahápe".

Mba’éicha piko rejuka ra’e?

Karai Miguel nombohováimaramo iporandu, upe oka’úva omopu’â vaka pire ha oma’ê hese: oñeikytî ijapépe ha ijajúrape. Upéi omoî yvýpe.

"Jahápy che irû ", he’i upe oka’úva

"Nderejoguamo’âi piko iso’o"?

"Eme’ê reíramo jepe chéve, ndaipotái"!

He’iÿ rehe mba’eve, osê oho hóga gotyo ñepysanga sangápe ha iñirû ndoikuaái mba’e rehepa iñaæe. Ohupytývo, oporandu ichupe mba’e rehepa iñaæe ha Saravia ombohovái:

"Nderehechái piko upe vaka pire"? Ndoguerekói vála kuare. Mba’éichanepa ra’e ojuka...? Che aikuaanungáma mba’éichapa".

Ha upéicha opavave omba’apóva upépe oñe’ê mba’éichapa upe vaka pirekue ndoguerekói vála kuare. Ha Saravia oma’êñemi jepi karai Miguel rehe ikatúramo æuarâ ha’e peteî ava paje; oma’ê ñemi jepi hese hógape ha ka’aguýpe.

Peteî jevy, okañy jave ñanandýpe Chubé róga ypýpe, ohendu Karai Miguel-pe he’ívo hembirekópe: "Aháta amymbajuka ka’aguýpe. Ha’use kure ka’aguy". Saravia oikuaa kure ka’aguykuéra oîha kararuguaha rupi ysyryha ypýpe. Upéicha, he’i rire iñirûnguérape, oho hikuái. ka’aguýpe imbokapuku ha ijaguaita reheve.

Karai Miguel osê hógagui imbokapuku’ÿ reheve, upéi oho peteî tape po’i rehe, oike ka’aguýpe. Oguatami rire oîha gotyo ka’aguy, opyta, ohendu ka’aguy ryapu, upéi oñandúvaicha ndaiporiha mba’eve ivaíva; omopê ñana rogue ha omosarambi yvýpe ojapo haæuáicha peteî tupa. Upéi oñemboipaite ha ojapajeréi yvyra rogue ári... ojapóvo upéicha oiko ichugui peteî jaguarete neporâva.

Upe jaguarete mbeguekatúpe oñepyrû omýi. Oikarâivo omoinge ipyapê yvyra rehe, upéi ojejurupe’a ha ojehecha ijahy’o pytâha, upéi okororô mbaretépe oñemboja karuguahápe ombopiriri’ÿ rehe yvyra rogue yvy rehe. Oguata mbykymi rire, opyta ha oñandu oîha upe rupi mba’evai. Ijururague omýi ha inambi oñandu oîha mba’evai. Peichahágui ohendu jagua oñarôva. Ohohápe jagua, ohóta avei tapichakuéra, ojepy’amongeta. Opyta sapy’a ohecha haæua mba’épa ojehu. Upéva, mba’e ndojapóiva’erâ jaguaita oñemoaæuigui. Okañyse tenonde gotyo, áæa katu jaguaita oñarôva oæuahêpotaitéma, ha ohendu umi tapicha oñe’êva. Jepe jaguarete okañyse, jaguakuéra oñemoaæuivéntema. Peichahágui opo sapy’a ha ojupi peteî yvyra rehe ongururu jaguakuéra rehe oñarôva hese.

Jaguarete ohendu tapichakuéra osapukáiva ka’aguýpe oñemoaæuimaha, upémaro yvatégui okuaru yvy gotyo. Upéi opo oguejývo, ojapajeréi upe yvy akÿme. Áæa katu jaguakuéra oisu’u ichupe opa hendáguio.

Oæuahêvo, umi tapicha ojuhu Karai Miguel-pe opío, huguypa oisu’uhague rehe ichupe jaguakuéra. Pochy reheve, jaguakuéra ojerepa upe karai rehe. Ndoisu’uvéima ichupe, ongururúntema ha hague pu’âmba.

Tapichakuéra oikytî yvyra rakâ ha ojapo peteî tupa’i ha ogueraha ichupe ipype estáncia-pe. Áæa katu upe karai omano tape rehe.

Traducido por:  Prof. Lic. Mario Bogado Velázquez, Asunción, Paraguay.  Agosto 2006.  Vea su sitio web "Guaraní Raity

Mayupi Kaj Wañusqa Killa

La traducción del título de este cuento es "La luna muerta en el río." Es la adaptación y traducción libre del cuento del mismo nombre del muy conocido escritor tarijeño Oscar Alfaro; es un cuento muy interesante. Se trata de una historia de amor campesino con un fin trágico. Dos campesinos pastores se enamoran y suelen encontrarse cada noche después de pastorear su ganado y cada mañana cuando la pastora va a un río cercano a traer agua. El pastor suele cantarle coplas muy bonitas a su enamorada, y dos líneas de una de estas coplas reza:

                                           "Tras la jlor se irá mi vida,
                                            Si a la jlor la lleva el río."

El cuento tiene un peso del destino que se cumple con la muerte presagiada en la copla cuando a la enamorada le lleva realmente el río en una tremenda tempestad y su enamorado le sigue hacia la muerte.

 

CUENTOS CON MORALEJA

Llant’eroj Hachan

El título de este cuento es "La hacha del leñador" en español. Trata de un leñador quien un día accidentalmente deja caer su hacha en el río. Una ninfa del río aparece y le ofrece una hacha de oro y una de plata, preguntándole si son de él, y el leñador rechaza ambas, y sólo acepta la que es suya. Como recompensa por su honradez, la ninfa del río le da todas las hachas. Cuando el leñador cuenta lo que le ha pasado a sus amigos en la comunidad, uno de sus amigos decide tratar de obtener las hachas de oro y plata, y a propósito deja caer su hacha en el río. Cuando la ninfa del río aparece y le pregunta si la hacha de oro es suya, miente y dice que sí. Dándose cuenta de la deshonestidad de esta persona, la ninfa del río desaparece, y el hombre también pierde su propia hacha.

Este cuento me lo contó René Guillermo Romero Galarza, profesor de idiomas en Cochabamba. Dijo que el cuento fue tomado de Tolstoy; sin embargo contiene unos elementos que coinciden con algunos que se encuentran en los cuentos quechuas, tal como el dar una recompensa de oro y plata, y la distinción entre una persona buena a quien se le recompiensa y una persona codiciosa a quien se le niega la recompensa.

Wañuypatapi Chajra Runamanta

El título de este cuento es "Acerca de un campesino quechua en su lecho de muerte" en español. En ello, un campesino quechua en su lecho de muerte les dice a sus tres hijos que encontrarán oro y plata en el suelo de los campos de cultivo. Cuando no lo encuentran, el hijo mayor les explica que su padre quiso decir que los productos agrícolas que obtendrían de la tierra serían su oro y plata.

Este cuento me lo contó René Guillermo Romero Galarza, profesor de idiomas en Cochabamba.

Kausayninchik

El título de este cuento es "Nuestra vida" en español. Consiste en una alegoría de la vida humana usando como protagonistas a un manzano y un niño que se hace viejo. El manzano y el niño son amigos. Un diá el niño dice que quiere juguetes, así que el manzano dice que puede vender sus manzanas. Luego el niño desaparece por mucho tiempo y vuelve como joven con una familia. Dice que necesita una casa para él y su familia, y el manzano le dice que puede construir una choza con palos y ramas cortadas de su tronco. El hombre desaparece otra vez. Vuelve, mucho más viejo, y dice que necesita un bote en qué navegar y descansarse, y el manzano le da su tronco para hacer de ello un bote. El hombre vuelve a desaparecer. Cuando vuelve otra vez es viejo, y todo lo que le puede ofrecer el manzano son sus raíces para descansarse encima de ellas. Los dos se sientan felices juntos. Luego la alegoría se explica: el manzano representa a nuestros padres, y justo como el niño le maltrata al manzano, así también nosotros maltratamos a nuestros padres, pero ellos lo aguantan, y están allí para ayudarnos.

El autor de este cuento es Juan Revollo Valencia, de una comunidad que se llama Kipallu ("Quepallu" en español) en la provincia Linares en el sureste del departamento de Potosí.

Luqt’u Kayqa Allin

El título de este cuento significa "Es bueno ser sordo" en español. El cuento trata de algunos sapos que están haciendo una carrera para subir a una torre. Mientras que están esforzandose en ser el primero a llegar a la cima, los espectadores gritan: "Oh, ¡qué triste! Esos sapos no llegarán a la cima... no llegarán a la cima..." Los sapos se cansan y se detienen antes de llegar a la cima, excepto uno, quien logra subir todo el trayecto. Los otros sapos querían saber cómo lo logró. Cuando uno de ellos le preguntó, se dieron cuenta que estaba sordo. Con otras palabras, porque estaba sordo, no había sido desanimado por los gritos pesimistas de los espectadores. El cuento termina con una moraleja y una advertencia; No dejes que otras personas arruinen tus esperanzas, y acuérdate que las palabras que oyes pueden ser muy poderosas. Si alguien te dice que no puedes alcanzar tu meta, ponte sordo.

El autor de este cuento es Juan Revollo Valencia, de una comunidad que se llama Kipallu ("Quepallu" en español) en la provincia Linares en el sureste del departamento de Potosí.

 

TESTIMONIOS

Qhoyas Llank’ay

Este testimonio fue dictado por Benjamín Ramírez, ex-trabajador de la mina Siglo XX.

El título significa en castellano: "El Trabajo en las Minas". Es una descripción de las experiencias sobresalientes de un minero, tanto en lo significativo de ser parte de una concatenación commercial-extranjero, como en los aspectos prioritarios religioso-supersticiosos, los que le animan y alientan al minero en su duro trabajo.

En un lenguaje quechua potosino, el narrador pone en boca de un noviciado las primeras impresiones de interior mina, las que son de susto y desorientación, que se van formando en una dependencia en las creencias mineras esenciales para su supervivencia en ese ambiente evidentemente hóstil.

El Tío, que es el Diablo de las Minas, le ayuda a superarse en su trabajo mediante el miedo que genera, porque es a quien se atribuye todos los desastres. El minero solo puede tener éxito y seguridad si logra igualar la fuerza del Tío. Si se le ocurre un accidente, no puede omitir de ofrecerle porciones de coca al Tío, y "ch’allarle" (asperjar) con alcohol. Para estos fines, en cada mina se encuentra una efigie del Tío en un nicho cerca de la entrada.

Originariamente, el Tío vivía solo. Luego, se desposó con la Pachamama. Por lo cual, también es menester "ch’allar" a ella cada Martes y Viernes.

Además del Tío, en las minas se encuentra otro Diablo que es el "Gallo", un gallo verdadero pero invisible que junto con los mineros entra a la mina a sacar mineral. Para tener suerte, los mineros llevan como talismanes "naríz del zorro".

La narración termina con unos detalles sobre la vida social de los mineros dentro del campamento empresarial, no sin olvidar de mencionar el notorio "mal de minas" que pueden contraerse.

Tiay Prima

Los sucesos de este testimonio se presentan como verídicos, porque así se los contó a la narradora su tía. Se trata de una parte de la vida de su tía cuando fue a vivir con su enamorado en el Chaparé. Un diá cuando estaba bañándose en el río una fuerza demoníaca le arrastra bajo el agua. Por eso no regresa a su casa y su marido, Julián, se desespera. Luego una noche le aparece en la casa, pero al día siguiente se pierde otra vez. Cuando tras un largo tiempo no regresa, Julián acude a un "aysiri" (especie de adivino) quien realiza tres "aysas" (sesiones en que el adivino trata de "jalar" el espíritu de una persona perdida o muerta). En el tercer "aysa" aparece la tía Prima, y desde ese entonces Julián le cuida para que no vuelva a sucederle una intervención demoníaca. La tía dijo que un "maligno" se había apoderado de ella, pero que también le acompañó un "wak’ita" (dioscillo) que era un pequeño niño indio con "juk’utas" (sandalias de goma) y una bolsita de coca.

Tata Pukara Fiesta

"Tata Pukara" es el nombre de la fiesta de Tarabuco, Departamento de Sucre. El texto consiste en una descripción de la fiesta. Este relato narra el origen del "Kwichi", una rama de árbol en la forma de una cruz, describe la "Pukara" (fortaleza), un arco decorado con productos agrícolas, el "Pujllay" (juego, jugar), la vestimenta de los bailarines, y el sistema de pasantes y prestes.

 

RELATOS HISTORICOS

Malagüero

Este relato histórico tiene lugar en el Cuzco de los Incas durante el reinado del Inca Wayna Qhapaj. Es la temporada del "Inti Raymi", una espléndida fiesta celebrada en honor al dios Sol. Todos los ciudadanos del Cuzco están reunidos en la plaza de Kusi Pata cuando aparece un mal agüero: una águila, perseguida por otros pájaros menores, cae a los pies del Inca. Unos meses después, se presenta otro mal agüero: tres aureolas aparecen alrededor de la luna. Los sabios y miradores de la coca interpretan estos sucesos como signos del venidero ocaso del Imperio de los Incas. Efectivamente, ocho años después, llegan los españoles y aniquilan el Imperio.

Tumbez-Tunupa

"Tumbez-Tunupa" es un relato histórico y una tentativa de reunir las tradiciones occidentales y la histórica-andina en el momento fulcro que es la llegada de los conquistadores a las costas del Tawantinsuyu.  Tuupa es el nombre de un dios andino quien, como una especie de Cristo, es representado caminando de la costa norteña a los Andes del Sur predigando en el camino.  La comparación se aplica a la figura de Pedro de Candia, quien llegó en la costa norteña del Perú en Tumbez y más tarde vivió y murió en Chuquisaca (Sucre), Bolivia, aunque era soldado y no predigador.

El primer capítulo narra unos sucesos en el reinado del Inca Wayna Qhapaj; es cuando los Incas empezaban a tener indicios de la presencia española.

El segundo capítulo habla de la llegada de un barco español a la costa de Ecuador.

El tercer capítulo narra el siguiente viaje de este grupo de españoles con el Capitán Francisco Pizarro y el piloto Bartolomé Ruíz, en el que Bartolomé Ruíz aborda una balsa chimú proveniente del Imperio de los Incas y en el que Francisco Pizarro dibuja la célebre línea sobre la arena en la Isla de Gallo.

El cuarto capítulo acarrea la llegada de una más ambiciosa expedición de los españoles que decidieron acompañar a Pizarro y de refuerzos de Panamá, en la que fondean en el mar enfrente de Tumbez, y en la que el lector, después de conocer al principal protagonista de este relato, al griego Pedro de Candia, lee de sus aventuras en la ciudad de Tumbez. Aquí se presenta también al futuro pérfide tumbesino Felipillo.

El quinto capítulo relata la guerra civil entre Waskar y Atawallpa que interviene después del primer contacto entre los españoles y los ciudadinos tumbesinos, y luego la llegada de la expedición definitive de Pizarro, y consiguiente muerte de Atawallpa.

El sexto capítulo se centra en la vida posterior de Pedro de Candia en el Sur-Ande y Chuquisaca, y en su participación en las guerras civiles entre Pizarristas y Almagristas.

 

ENSAYO

Campo Kausay

"Campo Kausay" (en español "La Vida del Campo") es un relato de las aventuras e impresiones de un niño de la ciudad que va al campo a visitar a su primo. En el transcurso de su permanencia llega a apreciar muchas cosas de la vida del campo, y al mismo tiempo se entera de algunas de las creencias de los campesinos.

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